Exequiel Zeballos, con un pie fuera de Boca: se estanca la renovación y asoma Europa
El contrato del «Changuito» vence en diciembre y todavía no hay acuerdo para su extensión. Ante el riesgo de que se vaya libre, el club analiza una venta al exterior en el próximo mercado de julio.

La situación de Exequiel Zeballos mantiene en vilo al mundo Boca. El delantero santiagueño, pieza clave en el esquema de Claudio Úbeda hasta su reciente lesión, finaliza su vínculo con el club a fin de año. Pese a meses de negociaciones, las partes no logran ponerse de acuerdo en la duración del contrato ni en la cláusula de rescisión.
A partir del 1 de julio, el jugador estará legalmente habilitado para negociar como agente libre con cualquier otra institución. Ante este escenario, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme prioriza ahora concretar una transferencia en el corto plazo. El objetivo es evitar que una de las mayores promesas del club se marche sin dejar beneficios económicos.
Las diferencias que traban la firma
Las negociaciones se empantanaron por discrepancias fundamentales en las condiciones del nuevo vínculo. Boca pretende un contrato de larga duración, idealmente hasta fines de 2029, para blindar el patrimonio del club. Sin embargo, el entorno del futbolista busca un compromiso de menor extensión para facilitar una futura salida a Europa.
A pesar de la falta de acuerdo, el diálogo entre la dirigencia y la representación de Zeballos sigue siendo cordial. El jugador, formado en las inferiores xeneizes, manifestó su voluntad de dejarle dinero al club. Por este motivo, su entorno trabaja activamente para acercar ofertas concretas a las oficinas de La Bombonera antes de julio.
Napoli y CSKA Moscú: los principales interesados
Dos equipos europeos ya han dado pasos firmes para llevarse al atacante de 23 años. El CSKA Moscú sondeó una propuesta cercana a los 10 millones de dólares. Por su parte, el Napoli de Italia sigue de cerca la evolución del jugador y podría presentar una oferta formal en el próximo mercado de pases.
Si bien la cláusula de rescisión actual es de 20 millones de dólares, el contexto contractual obliga a Boca a ser más flexible. La dirigencia del Xeneize ahora vería con buenos ojos una cifra cercana a los 10 o 12 millones. Una venta en estos términos representaría un ingreso vital para las arcas del club frente a la posibilidad de perderlo gratis en diciembre.
