Con polémica en el final del partido, Boca empató con Cruzeiro
El Xeneize igualó 1-1 en la Bombonera ante Cruzeiro, en una noche en la que en la última jugada no se le cobró un posible penal a Boca.

Por la fecha 5 de la Copa Libertadores, Boca y Cruzeiro quedaron en tablas 1-1, en la Bombonera. El gol del local lo convirtió Miguel Merentiel tras un grandísimo centro de Leandro Paredes mientras que Fágner lo empató para el visitante.
Así, el equipo brasileño quedó en el primer lugar con 8 puntos, Boca segundo con 7 al igual que la U Católica que tiene que jugar su partido correspondiente con Barcelona de Guayaquil que tiene solo 3 unidades.
El Xeneize abrió el marcador a través de Merentiel
A los 15 minutos del primer tiempo, el campeón del mundo Leandro Paredes envió un muy buen centro al segundo palo del arquero brasileño Otávio a donde llegó solo Miguel Ángel Merentiel que solo tuvo que empujar la pelota debajo del arco para ponerel 1-0.

En la primera mitad dominó el equipo de Claudio Úbeda pero, en la segunda parte, empezó a perder terreno. Precisamente a los 14 del complemento, el brasileño Fágner empató el partido, en ese momento el VAR decidió llamar al árbitro para revisar una posible mano en la jugada previa pero el juez venezolano, Jesús Valenzuela, igualmente convalidó el gol justificando que la mano estaba en una posición natural.
Más tarde, Gerson el mediocampista brasileño, vio la tarjeta roja tras un durísimo planchazo a Leandro Paredes que provocó la expulsión directa del jugador de la visita.
La polémicas de la noche
En el minuto 48 del segundo tiempo, a 4 de que finalice el duelo, Miguel Merentiel hacía estallar de alegría la Bombonera tras convertir el gol de la victoria pero el VAR llamó al árbitro venezolano para que vea la mano de Milton Delgado que provocaba que Merentiel quede solo frente al arco y convirtiera. Por eso decidió la anulación del gol.
A pesar de esto, Boca siguió buscando la victoria y en la última jugada de la noche hubo una mano clarísima en el medio del área de un jugador de Cruzeiro que debía ser sancionada, era penal para el Xeneize pero ni el juez del partido ni Ángel Arteaga en el VAR lo vieron y el partido terminó en empate 1-1.


De esta manera se generó la bronca total en el equipo local por la diferencia de criterios entre ambas jugadas, dado que en una cobraron mano y en la otra no y fueron dos situaciones muy parecidas. Por eso los jugadores xeneizes rodearon a la terna arbitral tras el final del partido invadiéndolos de sus quejas justificadas.
Boca depende de sí mismo para clasificar a octavos de final
Aunque no pudo ganar hoy, el Xeneize sigue dependiendo de sí mismo para avanzar de fase, más allá de lo que pase en el partido del jueves entre el equipo chileno y el ecuatoriano. En la fecha 6, Boca recibirá a la Universidad Católica sabiendo que de ganar pasa a octavos.
