Vasco rompió el invicto de Boca en La Bombonera y se llevó una ventaja de oro en la semifinal de la Copa Sudamericana
El conjunto brasileño aprovechó un desatino en la zaga xeneize para imponerse 1-0 con gol de Adson. El equipo de Rodolfo Arruabarrena acorraló a la visita en el segundo tiempo, estrelló dos remates en los palos, pero no pudo vulnerar el cerrojo visitante de cara a la revancha en Río de Janeiro.

Golpe duro para las aspiraciones internacionales de Boca Juniors. En el partido de ida de las semifinales de la Copa Sudamericana, el Xeneize no logró hacer valer la localía en un repleto Estadio Alberto J. Armando y cayó por 1-0 ante Vasco da Gama. El resultado no solo dejó debilitado al equipo argentino de cara al desquite, sino que además cortó una racha invicta de diecisiete encuentros sin conocer la derrota.
Desde los minutos iniciales, el conjunto dirigido por Rodolfo Arruabarrena buscó tomar la iniciativa territorial, pero sintió la ausencia de su capitán Leandro Paredes en la gestación del juego. Vasco da Gama aguantó con solidez y aprovechó la primera desatención grave del fondo boquense: a los 25 minutos de la etapa inicial, Lautaro Di Lollo cometió un error en el despeje cerca del área chica y le cedió el balón a Andrés Gómez, quien envió un centro preciso para que el atacante Adson estampara de cabeza el único gol de la noche.
Pelotas en los palos, empuje y un final con uno más que no alcanzó
El tanto caló profundo en el estado de ánimo de Boca, que completó un mal cierre de primer tiempo. En el complemento, el local cambió la postura, adelantó las líneas y arrinconó al elenco de Río de Janeiro contra su propio arco en búsqueda del ansiado descuento.
Las oportunidades más claras no tardaron en llegar, aunque la suerte le fue esquiva al Xeneize: un potente zurdazo del lateral Lautaro Blanco se estrelló de lleno en el poste y, pocos minutos después, un remate de Santiago Ascacíbar pegó en el travesaño cuando el arquero Álvaro Montero ya estaba vencido.
Ni siquiera la expulsión del colombiano Andrés Gómez en la visita —quien dejó a Vasco con diez hombres en el tramo final del cotejo— le permitió al conjunto de la Ribera quebrar el cero. A Boca le faltó la precisión necesaria en los metros finales y la llave quedó abierta, aunque con el marcador favorable para el cuadro brasileño, que definirá la serie en el Estadio São Januário en busca de un boleto a la gran final continental.
