Rosario Central cayó 2-1 ante Gimnasia en el Gigante de Arroyito y llegará golpeado al clásico rosarino
El Canalla no logró plasmar su superioridad inicial, sufrió los goles de Nacho Fernández y Ignacio Miramón, y cosechó una derrota que enciende las alarmas a una semana del duelo ante Newell’s.

En el marco de la séptima fecha del Torneo Clausura 2026, Rosario Central sufrió un durísimo tropiezo en condición de local al caer por 2-1 frente a Gimnasia y Esgrima La Plata en el Estadio Gigante de Arroyito. El equipo conducido por Jorge Almirón no pudo sostener los pasajes de buen fútbol desplegados en la primera parte, pagó caro las desatenciones defensivas en el complemento y se quedó con las manos vacías a días del trascendental cruce ante Newell’s Old Boys.
El arranque del partido mostró a un Central ambicioso que tomó la iniciativa y acorraló al rival. Ángel Di María avisó temprano con un disparo de media distancia despejado por Nelson Insfrán, mientras que Marco Ruben contó con las opciones más claras de la etapa inicial: además de dos intervenciones donde le faltó precisión en el área chica, convirtió un gol de gran factura que fue posteriormente anulado a instancias del VAR por posición fuera de juego. Gimnasia, por su parte, respondió mediante la vía aérea y exigió una notable volada del arquero Jeremías Ledesma tras un cabezazo de Enzo Martínez para mantener el marcador en cero antes del descanso.
Los goles del complemento y un final frenético
En el reinicio de las acciones, el cuerpo técnico encabezado por Ariel Pereyra movió fichas para resguardar a los futbolistas amonestados pensando en la continuidad del torneo. A los 13 minutos del segundo tiempo, Ignacio «Nacho» Fernández rompió la paridad con un disparo rasante desde fuera del área que impactó en el poste y se metió al arco tras rebotar en la espalda de Ledesma. Con el marcador en contra, Almirón recurrió al banco de suplentes mandando a la cancha a Enzo Copetti —recibido con silbidos por la parcialidad auriazul—, Franco Navarro y Marcelo Badaloni para armar un doble nueve de ataque.
La insistencia del conjunto rosarino tuvo su premio a los 40 minutos cuando Jaminton Campaz inventó una destacada jugada individual y sacó un remate cruzado para establecer el 1-1 parcial. Sin embargo, la alegría duró escasos segundos: en la jugada inmediatamente posterior, una severa desconexión en la salida defensiva de Central le permitió a Ignacio Miramón capturar la pelota y definir cruzado para sellar el 2-1 definitivo a favor de la visita.
