Central recibe a Independiente por los octavos de final del Torneo Apertura
El Canalla recibe al Rojo de Avellaneda en lo que será el primer cruce de eliminación directa que tiene en el año.

El equipo de Almirón tiene su primer desafío mano a mano del año en dónde a las 15 horas recibe a Independiente en busca de avanzar a los cuartos de final. Será transmitido desde las 13, por Radio 2, en el gran espectáculo de la radio con los relatos de Jesús Emiliano y los comentarios de Omar Denoya
En el armado del equipo, la salida de Jaminton Campaz por molestias físicas está casi asegurada, de modo que sería reemplazado en la mitad de la cancha por Pol Fernández.
La única duda de Jorge Almirón está en la delantera, tanto Alejo Véliz como Enzo Copetti tienen chances de ir de arranque para el partido de hoy. La otra novedad es que Marco Ruben volvió a estar entre la lista de convocados tras superar su lesión.
El equipo rosarino sería: Ledesma; Coronel, Ovando, Ávila, Sández; Ibarra, Pizarro; Giménez, Di María, Pol Fernández; Véliz o Copetti.
En el equipo rival, en el Rojo de Avellaneda, Gustavo Quinteros tiene casi todo decidido en sus 11 titulares. Su único interrogante pasa en el mediocampo, debido a que Santiago Montiel se entrenó diferenciado en la semana, por lo que podría ser reemplazado por Ignacio Malcorra.
Los titulares de Independiente serían: Rey; Arias, Lomónaco, Valdéz, Zabala; Marcone, Pérez Curci, Montiel o Malcorra; Gutiérrez, Abaldo; Ávalos.
Polémica por las declaraciones de Néstor Grindetti en la semana previa al partido.
El presidente de Independiente se expresó en la semana, por distintos medios, alegando a que su equipo sería perjudicado ante Central.

El clima en la semana previa al partido se estaba transitando de manera normal, hasta que Néstor Grindetti se refirió al arbitraje atajándose ante posibles fallos en contra de Independiente.
Estas declaraciones, no sólo generan violencia y bronca en la antesala de un partido en la que no existía este clima, sino que buscan manchar la honorabilidad de una institución.
Con este panorama, la dirigencia de Rosario Central ante la bronca de su hinchada por los dichos de Grindetti, decidió rechazar todas las acreditaciones de los periodistas partidarios de Independiente alegando que no podían garantizar la seguridad para el encuentro.
Esta decisión dirigencial de Central generó indignación en Buenos Aires, por eso el partido escaló a un nivel de agresión y rivalidad que no existía antes, ocasionado por motivos ajenos a lo futbolístico.
