Ben Youngs fue muy crítico con Los Pumas y Felipe Contepomi: «Una vergüenza absoluta»
La derrota de Los Pumas frente a Inglaterra por 31 a 24 en el Nations Championship no solo dejó repercusiones deportivas. También generó fuertes críticas desde el lado inglés, donde Ben Youngs, histórico exmedio scrum de La Rosa, cuestionó con dureza tanto el comportamiento del seleccionado argentino como las declaraciones del entrenador Felipe Contepomi.

En el podcast For The Love Of Rugby, el exjugador inglés apuntó primero contra el head coach argentino por lo ocurrido tras el encuentro. «En mi opinión, una vergüenza absoluta. Es horrible. Básicamente, en la entrevista posterior al partido dijo que le pidió a Inglaterra que bajara el volumen de la música, los cánticos y todo eso. Y no lo hicieron. Así que se fue furioso. Su comportamiento en Twickenham fue igual», sostuvo.
Youngs también fue muy crítico con la actitud de los jugadores argentinos durante el cierre del partido, especialmente tras la extensa revisión del TMO que terminó anulando el try de Bautista Delguy.
«Ya viste a los jugadores al final del partido, después de que el TMO y el árbitro tomaran la decisión, rodear al árbitro. Es totalmente vergonzoso. Es un comportamiento imperdonable. Espero que World Rugby se lo tome en serio y que imponga sanciones. Nadie quiere ver eso en nuestro deporte», expresó.
El exinternacional inglés también cuestionó algunas acciones ocurridas durante el desarrollo del encuentro y señaló que el seleccionado argentino mantuvo una actitud provocadora.
«Me parecieron espantosas las payasadas durante todo el partido. Como los empujones. Albornoz anota y corre hacia un rival, dándole un golpe en la cara. Ya haya sido intencional o no, le pegó en la cara a un jugador. Fue algo constante durante todo el partido. Me pareció absolutamente horrible la forma en que se comportó Argentina», concluyó.
Las declaraciones de Youngs se suman a la polémica que dejó el cierre del encuentro en Santiago del Estero, donde el seleccionado argentino reclamó con insistencia la decisión arbitral que anuló el try sobre el final y selló la victoria inglesa por 31 a 24.
