Atlético de Madrid evalúa denunciar al Barcelona por el caso Julián Álvarez
El club madrileño analiza acudir a FIFA por supuestos contactos sin autorización con el delantero argentino. El reglamento contempla sanciones deportivas y económicas en este tipo de situaciones.

El futuro de Julián Álvarez podría derivar en un conflicto de alcance internacional. Atlético de Madrid estudia presentar una denuncia ante FIFA contra Barcelona por presuntas negociaciones con el delantero argentino sin consentimiento del club, una situación que podría acarrear importantes sanciones según el Reglamento sobre el Estatuto y la Transferencia de Jugadores.
La entidad rojiblanca considera que existieron contactos indebidos para intentar convencer al atacante de abandonar la institución antes de la finalización de su contrato. Julián Álvarez, de 26 años, tiene vínculo vigente hasta junio de 2030 y se encuentra dentro del denominado período protegido que establece la normativa de FIFA.
Según el reglamento, si se determina que un club indujo a un futbolista a rescindir su contrato durante ese período, la sanción puede incluir la prohibición de incorporar jugadores durante dos mercados de pases consecutivos. Además, existe una presunción reglamentaria que juega en contra del nuevo club si el futbolista firma un contrato dentro de los 45 días posteriores a la ruptura de su vínculo anterior.
La situación tomó mayor repercusión luego de las declaraciones del delantero tras la victoria de la Selección Argentina sobre Austria en el Mundial 2026. «Lo mejor para todos es una transferencia. Quiero cumplir mi sueño», expresó el atacante, aunque sin mencionar a qué club podría referirse.
💣🔥“No es momento para hablar de esto pero tampoco puedo esconderme, trato de ser una persona honesta. Hablé con las personas del Atlético Madrid y creo que lo mejor para todos es una TRANSFERENCIA. Quiero cumplir mi sueño”
— PaseClave (@paseclave__) June 22, 2026
La bomba de Julián Álvarez, pidiendo ser transferido pic.twitter.com/plm9bnmKRX
En caso de una rescisión unilateral, el propio jugador también podría afrontar consecuencias deportivas. La reglamentación prevé una suspensión de cuatro meses sin disputar encuentros oficiales, sanción que puede extenderse hasta seis meses en circunstancias consideradas agravantes. Además, el club afectado tendría derecho a reclamar una indemnización por los perjuicios ocasionados.
Mientras tanto, la posibilidad de una transferencia continúa generando repercusiones tanto en España como en el mercado europeo, a la espera de una definición sobre el futuro de uno de los delanteros más codiciados del fútbol mundial.
