Motores de F1: consenso político para frenar la polémica por el motor de Mercedes
Los fabricantes alcanzaron una solución consensuada sobre la relación de compresión para evitar protestas en el inicio de la nueva era técnica.

La Fórmula 1 busca evitar un conflicto mayor justo antes de la entrada en vigor del nuevo reglamento técnico. Tras semanas de tensiones y posiciones enfrentadas, los fabricantes de unidades de potencia habrían alcanzado una solución consensuada para cerrar la polémica en torno a la relación de compresión del motor de Mercedes.
El entendimiento se logró durante la última reunión del Power Unit Advisory Committee (PUAC), un órgano de carácter consultivo. Allí se acordó que la relación de compresión del motor endotérmico deberá ser de 16:1, pero verificada a temperatura de funcionamiento, y no en frío, como hasta ahora indicaba el reglamento técnico.
Si bien el PUAC no tiene poder decisorio, la propuesta deberá ser elevada a la Comisión de la Federación Internacional del Automóvil y posteriormente ratificada por el Consejo Mundial. El proceso, por lo tanto, aún requiere validación formal antes de entrar en vigor.
El cambio de fuerzas entre los fabricantes
El punto de inflexión habría sido el posicionamiento de Red Bull Powertrains, que decidió alinearse con Ferrari, Honda y Audi, dejando aislada a Mercedes. El movimiento alteró el equilibrio político dentro del debate técnico.
La controversia se originó luego de que el motor alemán fuera declarado legal en las verificaciones en frío, respetando el límite de 16:1, aunque en condiciones de funcionamiento alcanzaría una relación cercana a 18:1. Según trascendidos, Mercedes habría desarrollado una culata con una microcámara adicional activa solo en frío, que quedaría aislada a altas temperaturas.
Honda fue la primera en elevar una consulta formal a la FIA, rápidamente respaldada por Ferrari y Audi. Mercedes, por su parte, sostiene que desarrolló su unidad de potencia únicamente después de recibir aprobación técnica por escrito de los comisarios federales.
Evitar el conflicto y ganar tiempo
El consenso apunta a un objetivo común: evitar protestas y contraprotestas desde la primera carrera, un escenario que podría derivar en un conflicto prolongado entre fabricantes. En ese contexto, se busca una reinterpretación clara del reglamento que cierre las zonas grises y sea aceptada por todos.
La gran incógnita ahora es el margen de maniobra de Mercedes. En Brixworth analizan si será necesario rediseñar componentes o si podrían recurrir, de manera transitoria, a un combustible con menor poder calorífico para compensar la diferencia de rendimiento, mientras avanzan las aprobaciones reglamentarias.
Más allá de la ventaja estimada —unos diez caballos—, dentro del paddock se coincide en que el verdadero valor estratégico está en el desarrollo del combustible y no en una ganancia puntual de potencia.
Un acuerdo para preservar la estabilidad
La conclusión que dejó la reunión es clara: nadie quiere ganadores ni perdedores en este capítulo. La intención compartida es revisar una norma demasiado interpretable y transformarla en un texto definitivo, consensuado y estable.
No será una tarea sencilla, pero la alternativa —un caos reglamentario en el arranque de la nueva era técnica— es un escenario que la Fórmula 1 busca evitar a toda costa.
